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El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, calificó
hoy aquí de falsificación la supuesta entrega a Armenia de armas
procedentes de su país valoradas en 800 millones de dólares.
Vuelvo a declarar que se trata de una falsificación, sostuvo el
canciller ante la prensa tras sostener conversaciones con su par
azerí, Elmar Mamediarov.
Medios periodísticos de Azerbaiyán informaron que en enero último
las Fuerzas Armadas armenias recibieron armas valoradas en 800
millones de dólares procedentes de una base militar rusa estacionada
en ese territorio.
La cancillería azerí presentó una nota de protesta ante Moscú,
pero la contraparte respondió con un desmentido en el cual denominó
esos rumores una sarta de mentiras.
La Federación Rusa promueve la cooperación militar con muchos
países, respetando sus compromisos internacionales y la legislación
nacional, y no realiza suministros capaces de desestabilizar la
situación en una u otra región, dijo Lavrov al respecto.
Durante las pláticas con su par, el jefe de la diplomacia del
Kremlin expresó confianza en poder seguir arrendando el radar de
Gabala en Azerbaiyán después de 2012, fecha en que expira el acuerdo
correspondiente.
Rusia muestra interés por promover la cooperación con la parte
azerí en el uso de la estación de radiolocalización de Gabala y
plasmará este interés en acuerdos con nuestros colegas, expresó el
ministro al término de las conversaciones.
Mamediarov, por su parte, confirmó que Bakú aún no planea ceder a
terceros el radar que Moscú arrendó desde 2002 hasta 2012 por una
renta anual de siete millones de dólares.
En servicio operacional desde 1985 en tiempos de la Unión
Soviética, Gabala puede detectar disparos de misiles balísticos y de
crucero a una distancia de seis mil kilómetros.
El Kremlin propuso a Estados Unidos en junio de 2008 utilizar
conjuntamente esta base a cambio de que el Pentágono renuncie a
desplegar cohetes interceptores en Polonia y un radar en República
Checa, capaz de vigilar todo el territorio europeo de Rusia.