Apoyados por la industria de materiales, los constructores de la
provincia de Pinar del Río edificaron 759 viviendas en enero y
febrero, incluidas 620 sustitutas de igual cantidad derribada por
los huracanes Ike y Gustav.
En el período también sobresalieron los resultados en la
reparación de las cubiertas, al rehabilitarse tres mil averiadas
parcialmente y dos mil 466 de las destruidas en su totalidad, avance
basado en la fabricación de elementos constructivos, esfera en
reanimación.
Páginas digitales de la más occidental provincia cubana destacan
la contribución de las producciones locales de materiales en los
municipios dañados, alternativa asumida ante la magnitud del
deterioro del fondo habitacional.
Resalta en los empeños recuperativos, el quehacer de una de las
plantas de mosaicos del territorio, capaz de garantizar 140 metros
cuadrados cada día, suficientes para una vivienda y media, mientras
igual esfuerzo realizan los trabajadores de prefabricados,
responsables de elaborar loza Spiroll de 15 centímetros.
Esa producción, empleada en cubiertas y entrepisos, la acometen
en la fábrica Kilo Cinco, donde mensualmente los operarios funden 16
líneas de 120 metros a solicitud del inversionista, además de
construir los paneles y columnas del sistema Sandino, destinado a
las tareas recuperativas.
Directivos de esa entidad refieren como meta de trabajo eliminar
los daños provocados por los huracanes de agosto y septiembre
pasados, en tanto consideran cardinal para los resultados hasta la
fecha, las mejoras técnicas introducidas en el centro y la mayor
disponibilidad de materia prima.
El sector constructivo en Pinar del Río labora, además, en nuevos
proyectos para la restauración de viviendas, incluidos 11 nuevas
urbanizaciones, de las cuales se inició el movimiento de tierra en
tres, mientras en una se instalan las redes hidráulicas y sanitarias
para las 54 casas previstas.