A 633 ascienden los premios nacionales a los resultados de la
investigación científico-técnica, entregados por la Academia de
Ciencias de Cuba (ACC), desde que lo instituyó en 1990.
Los reconocimientos de ese tipo constituyen un estímulo a la
creación científica, su promoción como parte del patrimonio nacional
y universal, y su aporte al desarrollo socioeconómico del país,
informaron a la AIN especialistas de la institución.
Cada uno de ellos corresponde a las ciencias agrarias,
biomédicas, naturales y exactas, técnicas, al igual que sociales y
humanísticas, y los otorgaron a razón de 35 por año como promedio.
Añadieron que una de sus características esenciales es que los
premiados proceden de equipos de técnicos y especialistas de centros
científicos existentes en las provincias del país, y no de los
concentrados en la capital, como ocurre en otras naciones.
Ejemplificaron que en su más reciente entrega, en el Pleno de la
ACC, sobresalió el cultivo in Vitro de células, tejidos y órganos
para la reproducción de plantas de propiedades anticancerígenos, de
la Universidad Central de Las Villas.
Citaron también una contribución al estudio de la composición y
naturaleza del suelo, perfeccionamiento del proceso para la
enseñanza y aprendizaje de las matemáticas, y aportes a la solución
de averías de sistemas mecánicos, de Matanzas, Camagüey y Ciego de
Ávila, respectivamente.
Los antecedentes de la ACC datan de 1861, pero adquirió auge
después del triunfo de la Revolución en 1959. En la actualidad posee
nueve Académicos de Honor, 22 de Mérito, un considerable número de
Titulares y 13 Correspondientes de 10 países.