Pinar del Río.— Endémica del occidente cubano, la Calpo thrinax
wrightii, conocida por palma barrigona, distingue de modo sostenido
el paisaje pinareño, gracias a la aplicación de un riguroso programa
de preservación.
Distribuida por toda la geografía del territorio y la Isla de la
Juventud, en épocas precedentes el número de ejemplares era
abundante, sin embargo, provocaron su rápida reducción las talas
rasas con buldózer para el empleo de esas áreas en cultivos y la
crianza de ganado.
Las sobrevivientes a esas acciones continúan sometidas a la
amenaza del hombre, dado el uso de sus pencas de excelente calidad
para techos, mientras que en su etapa juvenil las despojan de sus
fibras, con las cuales confeccionan escobas.
Esas acciones determinan que no exista regeneración natural y
decline su producción, por lo que la especie está amenazada de
extinción.
Entre las medidas en vigor para la protección, sobresale su
ubicación en el área protegida de San Ubaldo-Sabanalamar, sitio
donde está prohibido cortarlas.
Es atractiva y su tallo ventriculoso era utilizado antiguamente
para almacenar agua trasladada por bueyes hasta su destino, también
la barrigona resulta ideal para confeccionar butacas rústicas, en
tanto ofrece resistencia natural a vientos huracanados.