.— Un hombre mató a 11
personas, entre ellas su madre y sus abuelos, y se suicidó tras ser
perseguido por la policía en Alabama, sur de Estados Unidos,
reportaron hoy las autoridades.
Chris Murphy, director del Departamento de Seguridad Pública de
Alabama, señaló que el asesino, identificado como Michael McLendon,
comenzó la masacre en la pequeña localidad de Kintson, donde ultimó
a su madre en la casa y luego le prendió fuego.
Más tarde, el sujeto se trasladó al cercano poblado de Samson,
para dar muerte a sus abuelos, una tía y un tío, quienes estaban
sentados frente a su vivienda, explicó el alcalde Clay King.
Con posterioridad McLendon asesinó a la mujer y al hijo de un año
del adjunto del sheriff local y tras la huída por la autopista a
otras personas.
De acuerdo con la investigación preliminar, el atacante de 27
años fue despedido de Reliable Metal Products de Geneva, la fábrica
en la cual se atrincheró y se enfrentó a la policía, suicidándose,
según las autoridades.
El portavoz de ese cuerpo uniformado de Alabama, Kevin Cook,
precisó que el hombre utilizó un arma semiautomática.
Organizaciones no gubernamentales relacionan las numerosas
matanzas de ese tipo en la Unión con la gran cantidad de armas de
fuego en manos de la población.
De acuerdo con cifras oficiales, unas 270 millones de armas de
fuego circulan por las calles de Estados Unidos.