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Siete guardias de seguridad afganos murieron hoy al estallar una
bomba al paso de un vehículo militar en un camino del distrito de
Ali Shir, en la provincia sureña de Khost, informaron fuentes
oficiales.
El mando de Estados Unidos en esa región comunicó a los medios
informativos que otros dos efectivos resultaron heridos por la
detonación.
Mientras, portavoces de los insurgentes afganos negaron la
responsabilidad en el asesinato del joven periodista Jawed Ahamd
Jajo, muerto a balazos por personas desconocidas en la conflictiva
provincia sureña de Kandahar.
Las fuentes descartaron vía telefónica la autoría de ese hecho en
el centro de la ciudad de Kandahar, capital de la provincia
homónima, de Ahmad, quien denunció haber sido torturado en una
unidad militar de Estados Unidos.
Jajo sufrió 11 meses de reclusión en la prisión que las tropas
del Pentágono mantienen en la base de Bagram, a unos 50 kilómetros
al norte de Kabul, y tenía intención de escribir un libro sobre su
experiencia en ese centro de violaciones a los derechos humanos.
Reportero de la Televisión Canadiense (CTV), el joven afgano
estuvo arrestado durante 11 meses del 2008 por fuerzas
estadounidenses y tras su puesta en libertad en enero último
denunció que sufrió torturas durante su encarcelamiento.
Mientras, el Tribunal Supremo de Justicia confirmó la condena a
20 años de cárcel al periodista Syed Pervez Kambakhsh, acusado de
blasfemia por distribuir un artículo acerca de los derechos de la
mujer en la sociedad afgana.
Kambakhsh, un estudiante de 24 años que también trabajaba para el
diario "Jahan-e-Naw", fue encarcelado en octubre de 2007 en la
norteña ciudad de Mazar-i-Sharif, capital de la provincia de Balkh.
Un tribunal de primera instancia lo condenó a muerte en enero del
2008, aunque tras apelar la decisión una Corte de Kabul conmutó en
octubre último la pena máxima por 20 años de privación de libertad,
sentencia confirmada por el Supremo.
Sectores periodísticos capitalinos consideran que esa condena
representa una represalia por los artículos de Kambakhsh sobre las
violaciones de los derechos humanos en el norte de Afganistán.