Con motivo del décimo aniversario de la muerte de Oswaldo
Guayasamín, el Pintor de Iberoamérica, se llevó a cabo este martes
una sobria ceremonia en los predios de la Capilla del Hombre, en
Quito, Ecuador.
Al pie del árbol de pino, sembrado por el propio artista, en que
reposan sus cenizas en el interior de una vasija de barro, como
fuera su voluntad, se efectuó la ceremonia de recordación de este
gran amigo de Cuba, de su Revolución y de Fidel.
Al acto asistieron familiares y amigos, los escritores Jorge
Enrique Adoum y Alfonso Barrera Valverde, así como una nutrida
delegación de estudiantes y amantes de la obra del Maestro.
Pablo Guayasamín, hijo del pintor y presidente de la Fundación
Guayasamín, dijo en el acto que la obra del artista se encuentra en
plena vigencia en los procesos revolucionarios que vive toda nuestra
América, y destacó su inquebrantable solidaridad con la Revolución
Cubana.