El surgimiento del Instituto Cubano del Arte y la Industria
Cinematográficos (ICAIC) obedeció a necesidades del proceso
revolucionario, y se asentó en una de las más importantes
tradiciones culturales del pueblo.
Esa es una de las conclusiones expuestas hoy en la jornada de
apertura del programa teórico del XVI Taller Nacional de Crítica
Cinematográfica, dedicado al aniversario 50 de la citada
institución, creada el 24 de marzo de 1959 y la primera de la esfera
de la cultura en constituirse tras el triunfo de la Revolución.
Motivada por requerimientos culturales, educacionales, políticos
e ideológicos, la fundación fue antecedida por la trayectoria de un
sector que, no obstante sus notorias deficiencias, legó entre otros
hitos filmaciones, intérpretes, personal técnico y un amplio
auditorio.
El organismo propició al Séptimo Arte en la Isla nuevas
dimensiones en la forma y contenido, incrementó sus posibilidades
presupuestarias y desarrolló una cinematografía nacional, con
impactos también reconocidos internacionalmente.
Igualmente, abrió espacios en la esfera del pensamiento, las
publicaciones, y la celebración de eventos, como el Festival del
Nuevo Cine Latinoamericano.
Entre quienes intervinieron en el coloquio, centrado en el
contexto fundacional, figuran Pablo Pacheco, vicepresidente del
ICAIC; el cineasta Enrique Pineda Barnet, y los ensayistas Luis
Álvarez y Desiderio Navarro.
La agenda del evento incluye también temas como la filmografía
cubana de los años 60 del siglo XX y la crítica, y los cines móviles
en la Isla.
El foro quedó inaugurado con el estreno absoluto de "La
anunciación", de Pineda Barnet, lo cual inició un ciclo de
proyecciones de más de 70 películas para el público, hasta el
próximo día 31 en ocho salas de la capital camagüeyana.