La comunidad científica cubana desarrolla proyectos nacional e
internacionales en la agricultura con el objetivo de incrementar las
variedades de arroz resistentes a los cambios climáticos, para
contribuir a la seguridad alimentaría de la población.
Una de las estrategias trazadas por el Instituto de
Investigaciones del Arroz (IIA) es la obtención de nuevas variedades
del cereal, a partir de técnicas de cruzamientos múltiples, método
de amplia utilización en el mundo.
Enrique Suárez Crestelo, Jede del Departamento de Mejoramiento
Genético, de la institución, ubicada en el municipio de Bauta, en la
provincia de La Habana, aseveró a la AIN que en esa actividad
intervienen varios centros de investigación, como el Instituto
Nacional de Ciencias Agrícolas, INCA, la Universidad de La Habana y
la FAO.
El programa de mejoramiento genético, desarrollado por el IIA,
posibilitó nominar 50 variedades de arroz para los diferentes
ecosistemas y formas de manejo del cultivo.
Suárez Crestelo explicó que hay que estar preparados para
enfrentar el cambio climático, fundamentalmente con la elevación de
las temperaturas, que propician la aparición de enfermedades
causadas por el hongo Pyricularia grises Sacc a los cultivos.
Aseveró que se trabaja en la búsqueda de variedades con mayor
tolerancia a la sequía, la salinidad y a fertilizantes, así como a
los efectos causados por la ocurrencia de huracanes.
Ante el galopante incremento de los precios en el mercado
mundial, Cuba impulsa un programa de recuperación que busca
sustituir hasta 50 por ciento de las importaciones en los próximos
cinco años.