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Rusia desarrolla armas antisatélites para contrarrestar la
militarización del espacio extra terrestre que lleva a cabo Estados
Unidos, aseguró hoy en esta capital el viceministro de Defensa
Vladimir Popovkin.
El coronel general sostuvo ante la prensa que Moscú no puede
quedar indiferente a lo que está ocurriendo en el cosmos.
Estas declaraciones confirman la advertencia expresada por el
Kremlin de que daría respuesta adecuada a la doctrina Política
Nacional en el Espacio Cósmico, rubricada por el presidente George
W. Bush en octubre de 2006.
Ese documento trata de impedir el libre derecho de otros estados
a utilizar el cosmos, reserva para Washington la prerrogativa de
actuar con absoluta libertad en la ingravidez y rechaza toda
negativa al desarrollo de armas espaciales por esa nación.
Confiere, asimismo, plenos poderes al secretario de Defensa para
que desarrolle capacidades, planes y opciones que garanticen la
libertad de acción en el área extra terrestre y, si es ordenado,
denegar esa misma facultad a los adversarios.
En el texto, la Casa Blanca advierte que la libertad
estadounidense de operar en el espacio es tan importante como el
poder aéreo o el marítimo.
La doctrina desestima cualquier acción internacional que limite
los derechos del gobierno estadounidense a desarrollar programas,
estudios, pruebas, operaciones o cualquier otro tipo de actividad en
la ingravidez.
Como parte de esos proyectos se diseña un microsatélite capaz de
aproximarse a los ingenios de otros países, inspeccionarlos, atracar
en ellos y ponerlos fuera de servicio.
Otro subprograma secreto es el llamado vector espacial Halcón,
capaz de disparar hacia cualquier latitud de la Tierra armas
nucleares, bombas inteligentes de gran potencia y aparatos aéreos de
reconocimiento no pilotados.
La doctrina estipula también el despliegue en el espacio de
sistemas de armas convencionales capaces de batir satélites,
estaciones espaciales y sistemas defensivos antibalísticos.
Si estados extranjeros desarrollan y emplazan en el espacio armas
de ataque, Rusia deberá adoptar medidas adecuadas de carácter tanto
defensivo como ofensivo, expresó Popovkin.
La Unión Soviética probó con éxito en las décadas del 70 y 80 el
arma antisatélite, pero desde entonces el Kremlin ha luchado por la
desmilitarización del espacio cósmico, comenta la publicación
especializada Gaceta Independiente.
Estados Unidos fue el único país que se opuso en la ONU durante
los últimos tres años a una resolución sobre prevención de la
carrera armamentista en la ingravidez y a otra sobre medidas de
transparencia para el fortalecimiento de la confianza en la
actividad espacial.