.— El presidente de
Guatemala, Álvaro Colom, pidió perdón hoy en nombre del estado a los
familiares de los más de 250 mil muertos o desaparecidos durante el
pasado conflicto armado interno (1960-1996).
Si genocidio es la intención de destruir total o parcialmente a
un grupo nacional, étnico, racial, religioso o político, en
Guatemala hubo genocidio, etnocidio y la eliminación de muchos
líderes, denunció Colom.
En un acto en la Plaza de la Constitución ante unos 20 mil
afectados por la guerra, el mandatario anunció la apertura de cuatro
archivos sobre planes contrainsurgentes desarrollados por el
ejército y que dejaron un elevado número de muertos.
Hace unas horas fueron entregados por el ministro de la Defensa
al juez competente los archivos sobre el Plan Sofía, Victoria 82,
Victoria 83 y Operación Ixil, afirmó Colom.
Esa era una de las principales demandas del Movimiento Nacional
de las Víctimas del conflicto para poder dar con el paradero de los
desaparecidos y llevar a juicio a los responsables.
En un pliego entregado a las autoridades, el movimiento exigió
también al organismo judicial que proceda a dar trámite legal a los
cinco mil casos de violaciones de los derechos humanos presentados
ante esa entidad en 2008.
El acto tuvo lugar en ocasión del Día Nacional de la
Dignificación de las Víctimas y del décimo aniversario de la
presentación del Informe de la Comisión del Esclarecimiento
Histórico (CEH).
Christian Tomuschat, ex coordinador general de la CEH, entregó a
Colom una copia de ese documento, donde se culpa a las fuerzas de
seguridad con el 93 por ciento de los delitos de lesa humanidad.
El presidente hizo un llamado a la armonía y la unidad nacional
para que nunca más se vuelva a repetir esa historia trágica en
Guatemala, dijo.