.—
El estallido de un artefacto explosivo en el sur de Afganistán causó
hoy la muerte a tres soldados británicos pertenecientes a la Fuerza
Internacional de Apoyo a la Seguridad (ISAF), bajo el mando de la
OTAN.
Los militares, del Primer Batallón de Los Rifles, fueron atacados
durante una operación de escolta en el distrito de Gereshk, en la
conflictiva provincia meridional de Helmand, señaló en un comunicado
el portavoz de la ISAF, Richard Blanchette.
Gran Bretaña tiene desplegados ocho mil soldados en Afganistán,
la mayoría concentrados en el sur.
Hasta la fecha, 148 efectivos de las Fuerzas Armadas británicas
murieron en Afganistán desde que Estados Unidos invadió el país
centro asiático en el 2001.
En otro hecho violento, seis soldados y tres civiles resultaron
heridos al estallar una bomba al paso de un convoy militar en la
sureña ciudad de Kandahar.
El artefacto explosivo, colocado al borde de un camino, fue
detonado por control remoto.