.—
Una huelga general contra las reformas gubernamentales y en demanda
de aumentos salariales y mejora de la protección social paralizó hoy
parcialmente el transporte aéreo, los servicios médicos y la
administración pública griega.
Tras varios días de negociaciones, el primer ministro conservador
Costas Karamanlis fue incapaz de convencer a los gremios sobre la
necesidad de atenerse a la solicitud de lo que consideró aumentos
reales de los salarios, en medio de la crisis económica en este
país.
La central sindical ADEDY, que agrupa a los empleados públicos,
convocó al primer paro general de este año en protesta, además, por
el aumento de los impuestos y las privatizaciones de las empresas
practicadas por el ejecutivo de centroderecha.
El rechazo a las regulaciones gubernamentales contra los
pensionados y la reducción de la cobertura sanitaria lo respaldaron
médicos de los hospitales estatales, quienes realizan una huelga de
24 horas, durante la cual sólo garantizan los servicios de urgencia.
Los trabajadores de las entidades estatales, los maestros y
profesores de las escuelas se sumaron a la paralización de
actividades para exigir mayor cobertura de los costes de seguridad
social, educación y sanidad.
De acuerdo con medios de prensa helénicos, unos 15 mil jubilados
esperan desde hace 17 meses el pago de su indemnización de
antigüedad, mientras un 20 por ciento de los griegos vive por debajo
del umbral de pobreza.
La huelga general, en la cual también participó el personal de
aeropuertos, obligó a la suspensión de varios vuelos, aunque el
transporte público en esta capital continuó sus labores habituales.
El paro coincide con la protesta que protagonizan desde hace
varias semanas los agricultores y camioneros, quienes bloquearon
carreteras y puertos para demandar mayores subsidios estatales e
impedir el paso de mercancías e inmigrantes ilegales de naciones
vecinas.