.— Bajo las nieves perpetuas de la
Antártida se esconde una cordillera de montañas del tamaño de los
Alpes y una gran cantidad de agua líquida, asegura un equipo
internacional de expertos.
Mediante el uso de sensores y gravedad científicos de Australia,
Gran Bretaña, Canadá, China, Alemania, Japón y Estados Unidos,
realizaron el primer mapa detallado de la región, con lo que
corroboraron la presencia de picos y valles detectados por
especialistas rusos hace 50 años.
Fausto Ferraccioli, geofísico del British Antarctic Survey,
manifestó que lo más sorprendente de la cordillera es su aspecto,
muy parecido al de las montañas europeas.
Además destacó que la presencia de picos afilados sugiere que el
hielo polar se formó muy rápido, pues de lo contrario las
elevaciones hubieran sido erosionadas y aplanadas.
Durante los trabajos de investigación los científicos detectaron
también la presencia de agua líquida bajo el hielo.
En ese sentido, Robin Bell, del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty
Earth de la Universidad de Columbia, señaló que en el fondo del
grueso manto de hielo que cubre el territorio los instrumentos
captaron la presencia del líquido.
En la superficie la temperatura era de 30 grados bajo cero, sin
embargo el agua se ubicó a unos tres kilómetros de profundidad,
agregó.
Se estima que la antártida ha estado cubierta por hielo durante
unos 35 millones de años y contiene suficiente agua en forma de
hielo capaz de elevar el nivel de los mares en 57 metros si alguna
vez llegara a derretirse.