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Bajo una permanente presión de la coyuntura externa y el desembolso
de colosales recursos financieros, el gobierno ruso reajusta hoy los
parámetros del presupuesto de 2009, marcado por una brecha entre
ingresos y gastos.
El ministro de Finanzas, Alexei Kudrin, reveló este miércoles que
las entradas en las arcas estatales disminuirán 42 por ciento, en
comparación con el volumen concebido en la ley presupuestaria para
este año.
Indicó en una evaluación de las fronteras del presupuesto para el
actual período fiscal que comparado con los ingresos a la caja
central en 2008, la contracción de los fondos ascenderá a 31,5 por
ciento.
De acuerdo con el titular ruso, el plan presupuestario del pasado
año se cumplió en 103,3 por ciento, respecto al volumen de ingresos
estimados.
Kudrin informó a los colegas del colegio de Hacienda que los
gastos en 2009 superarán los nueve millones de millones de rublos,
más de 27 mil millones de dólares, al cambio actual.
Los ingresos están proyectados en poco más de seis millones de
millones de rublos.
Según el gobierno, la sangría de fondos está asociada con la
asignación de recursos adicionales a modo de rescate financiero a
los bancos y partidas de ayuda a las cajas regionales; además de los
anunciados compromisos sociales del Ejecutivo para 2009.
Con los colosales fondos en juego Kudrin llamó a optimizar al
máximo las erogaciones al interior del Presupuesto Federal, pero más
aún, el presidente, Dmitri Medvédev, ordenó llevar a cabo un
riguroso control del dinero del Estado y a revertir hechos de
corrupción.
Al referirse a los gastos previstos por el gobierno de asistencia
a algunas esferas de la economía, fundamentalmente a cuenta del
Fondo de Reserva, el ministro de Finanzas sugirió cautela y no
exagerar esa ayuda para evitar un alza de la inflación, cuyo
afectado mayor es la población.
De momento el equipo del primer ministro Vladimir Putin trabaja
en la corrección del Presupuesto, el cual se espera esté listo en la
primera semana de marzo.
A juzgar por las apreciaciones del titular de Finanzas, Rusia
afrontará un déficit presupuestario durante los próximos tres años,
con tendencia a una reducción gradual, según los pronósticos
oficiales.
El Kremlin mantuvo un saldo positivo en su caja fiscal con un
superávit del presupuesto en los últimos tres o cuatro años.