WASHINGTON, 24 de febrero.— "No hace falta otra lista de
estadísticas para saber que nuestra economía está en crisis", dijo
el presidente de Estados Unidos, Barack Obama durante su alocución
anoche en la sesión conjunta del Congreso, celebrada en la Cámara de
Representantes, donde hizo un llamamiento a la paciencia y la
responsabilidad de los ciudadanos para salir de la actual coyuntura
que vive el país.
La economía acaparó la mayor parte de la alocución de Obama,
pronunciada al estilo del tradicional discurso sobre el Estado de la
Unión y matizó su mensaje sobre la complicada situación con una nota
marcada por el exceso de optimismo.
El presidente prometió que las medidas que ha comenzado a poner
en marcha surtirán efecto. Entre ellas, mencionó el plan de estímulo
económico valorado en 787 000 millones de dólares o el plan de
rescate financiero, así como su iniciativa para ayudar a los
propietarios de viviendas. Apuntó asimismo, recortar a la mitad el
déficit presupuestario, de 1,3 millones de millones de dólares, en
cuatro años y reformas en materia de energía, salud y educación.
Dijo que continuará el combate al terrorismo. Obama, que durante
su campaña electoral se declaró dispuesto a reunirse con
representantes de países "hostiles", puntualizó que no se
despreciará la mesa de negociaciones, pero "tampoco hacer caso omiso
de los enemigos o las fuerzas que puedan hacernos daño".
Además, indicó que se recortará en asuntos como los contratos sin
licitación pública en la guerra en Iraq o las inversiones en
proyectos de Defensa que se arrastran desde época de la guerra fría.
Mientras enfatizaba en su mensaje que "ha comenzado una nueva era
de implicación" estadounidense en el mundo. (SE)