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Caleb McCarry
Se va el “procónsul”, pero sigue en la subversión
JEAN-GUY ALLARD
Caleb
McCarry, procónsul del Plan Bush para la anexión de Cuba, ha dejado
ese puesto después de regalarse dos años de salario, para pasar a la
firma Creative Associates International, una empresa de la CIA
subsidiada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo
Internacional (USAID) con más de 1 500 millones de dólares anuales
para realizar internacionalmente operaciones de subversión.
Ex funcionario de la oficina del ultraconservador Jesse Helms, el
"procónsul" —hijo de un ex agente de la Agencia Central de
Inteligencia— fue designado el 29 de julio del 2005 por Condoleezza
Rice para administrar su plan de anexión de la Isla.
Se suma a la Creative Associates International con título de
Asesor Principal de la Presidencia.
DOS AÑOS DE SALARIO...
¡Y MÁS!
Fuentes de Miami muy bien informadas afirman que el llamado
"Coordinador para la ‘transición’ en Cuba" convirtió su salida de la
comisión creada por Bush en un verdadero desfalco que hizo pasar a
su cuenta bancaria personal unos cientos de miles de dólares
correspondientes a dos años de remuneración, bajo el subterfugio de
una indemnización.
El funcionario "bushista" recogió además ilegalmente otras
cantidades pertenecientes a los proyectos orientados a
desestabilizar a la Revolución cubana.
Recuérdese cómo hace unos meses Felipe Sixto, brazo derecho de
Frank Calzón en el Center for a Free Cuba, organización financiada
por la mencionada agencia norteamericana de injerencia
internacional, confesó un desfalco de medio millón de dólares
realizado con la compra, a precio inflado, de fantasmagóricos radios
de onda corta, supuestamente destinados a la Isla.
El fraude fue identificado por la oficina federal de auditoría
GAO y sancionado por el propio Congreso norteamericano. Sin embargo,
los pagos al Center for a Free Cuba retomaron su curso después de
unas pocas semanas.
SUBVERSIÓN PRIVATIZADA
Según observadores, McCarry proseguirá en Creative Associates
International sus actividades anticubanas, además de orientar
agresiones similares en otros países.
Para la especialista venezolana Eva Golinger, autora de El
Código Chávez, Creative Associates International forma parte de
un grupo de contratistas quasi-privados que reciben subsidios
multimillonarios de Washington, a través de la USAID y demás
agencias del Departamento de Estado, para ejecutar los llamados
"proyectos de transición, estabilidad y reconstrucción" bajo un
supuesto pretexto de "promover la democracia".
"En realidad, estas entidades, fachadas de los servicios de
inteligencia y seguridad de Estados Unidos, son los ejecutores de la
estrategia de subversión y contrainsurgencia de Washington,
cumpliendo un papel paralelo a sus contrapartes en el ambiente de
defensa y seguridad, como Blackwater, Lockheed Martin, Dyncorp y
otros, contratados por el Pentágono y el Departamento de Estado para
funcionar como un ejército privado", precisa la experta.
Empresas como Creative Associates International entregan millones
de dólares a ONG y partidos políticos que promueven la agenda de
Washington en países estratégicamente importantes para los intereses
estadounidenses.
LOS BILLONES DE LA USAID
Las sumas de dinero derrochado son colosales. Explica Golinger:
"Durante los últimos años, esta entidad ha financiado campañas
electorales en América Latina, en países como Nicaragua, El
Salvador, Bolivia y Venezuela, siempre apoyando a la política
estadounidense. En septiembre del 2008, la empresa recibió un
contrato de 1 500 millones de dólares de la Oficina de Iniciativas
para una Transición (OTI) de la USAID, para ejecutar programas de
‘transición, estabilidad y democracia’ en países como Afganistán,
Sri Lanka, El Salvador, Venezuela y otros".
En Venezuela, la OTI está funcionando desde el año 2002 con un
presupuesto anual de cerca de cinco millones de dólares, ha
financiado y suministrado asesoramiento estratégico a más de 450
partidos políticos, ONG y grupos de la oposición".
Para la investigadora, la firma a la cual se suma el saliente
jefe del Plan Bush entra en este grupo elitista de fachada
intervencionista a través del cual los servicios de inteligencia de
Washington filtran millones de dólares a sus actores regionales.
MCCARRY "ESTIMULÓ" A TERRORISTAS
En más de tres años como gerente del Plan Bush, McCarry ha
derrochado cientos de millones de dólares del contribuyente
norteamericano en costosísimas operaciones propagandísticas en
Europa.
En varias de estas misiones, McCarry ha utilizado como
protagonistas a algunos de los elementos más conocidos de la fauna
terrorista de Miami entre los cuales Reynaldo "El Chino" Aquit,
famoso en Miami por una larga serie de acciones criminales y Ángel
Cuadra Landrova, conocido en Cuba por su participación en la quema
de campos de caña con gatos convertidos en antorchas.
Ambos están vinculados a la pandilla mafiosa de Luis Posada
Carriles.
También apoyó sus operaciones sobre individuos tan
desprestigiados como Carlos Alberto Montaner y unos politiqueros
europeos de extrema derecha identificados por su afiliación al
Departamento de Estado. |