Viva el voli, un abrazo a la vida

Alfonso Nacianceno
alfonso.gng@granma.cip.cu

Reconocida es la calidad del voli brasileño. Los sudamericanos han derrochado coraje y calidad en eventos olímpicos y mundiales, en Ligas y Grand Prix, mas el mérito no reside únicamente en colmar los podios del alto rendimiento.

El deporte es mucho más que medallas y títulos. Es fuente de salud, estimula las mejores virtudes, es educador, forjador de voluntades. Y, aunque a Brasil se le admira esencialmente en el ambiente deportivo por su fútbol, el voli, impulsado por sus triunfos, gana adeptos en su gigantesca geografía.

Por estos días, cuando ese hermana nación celebró el décimo aniversario de su proyecto social Viva el voli, la satisfacción era justificada, porque en él están reunidos más de 100 000 niños (entre 7 y 14 años de edad) en la práctica del voleibol, distribuidos por todo el país en 96 centros, 15 de ellos creados el pasado año.

Es un esfuerzo de la Confederación Brasileña de este deporte por socializar a los pequeños; mantenerlos alejados de las drogas y la criminalidad; para luchar contra la deserción escolar, al mismo tiempo que insiste en la formación de valores éticos y morales.

Viva el voli apuesta con buen tino por la vida y la hermandad.

 

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