BOGOTÁ, 23 de febrero.—"Jamás he dado ni una sola orden para que se
vigile la vida privada de las personas", dijo este lunes el
presidente, Álvaro Uribe, tras develarse un escándalo por escucha
ilegal a través del servicio de inteligencia colombiano DAS
(Departamento Administrativo de Seguridad).
Las revelaciones de la revista Semana provocaron la renuncia de
Jorge Alberto Lagos, subdirector de contrainteligencia, en cuya
oficina se habrían concentrado las grabaciones y documentos
interceptados para destruirlos, reporta AFP.
El director del DAS Felipe Muñoz, anunció que otros funcionarios
igualmente presentaron su dimisión y que se examina si se les
acepta.
La revelación del semanario originó además el pedido de diversos
sectores políticos para que se tomen medidas drásticas, incluyendo
la de disolver la entidad, que depende directamente del presidente.
Desde el 2002, el DAS ha sido blanco de múltiples acusaciones de
nexos con grupos paramilitares de ultraderecha y espionaje a la
oposición.
Las escuchas, cuyas pruebas comenzaron a ser destruidas en enero,
se hacían a congresistas, periodistas y magistrados considerados
opositores, pero también a funcionarios cercanos al mandatario, como
su jefe de seguridad y el secretario de la presidencia, Bernardo
Moreno, dijo la revista.
El diario El Espectador añadió este lunes nuevos nombres a la
lista, incluyendo al ministro de Defensa, Juan Manuel Santos y el
director de la Policía, general Oscar Naranjo.
El presidente del Congreso, Hernán Andrade, miembro de la
coalición gobernante, reclamó "medidas ejemplares y reformas de
fondo, para cortar de tajo la corrupción interna" en el servicio de
inteligencia.