La recuperación de las plantaciones en cultivos prioritarios para
el territorio, como el plátano y la yuca, avanza en la provincia de
Las Tunas, a unos 670 kilómetros al este de La Habana.
Afectada muy severamente por los huracanes Ike y Paloma en
septiembre y noviembre de 2008, esta zona sufrió la pérdida casi
total de unas 584 caballerías de plátano (más de siete mil 800
hectáreas).
De esa extensa área, aproximadamente el 88 por ciento tenía
posibilidades de ser rehabilitada, tarea que ya se logró en su
totalidad.
En el caso de la yuca, otra vianda de especial importancia para
el territorio, el avance ha sido más lento, en lo fundamental por
carencia de semillas, y en los ocho municipios tuneros están
plantadas sólo unas 110 caballerías (más de mil 470 hectáreas).
Los agricultores de la provincia tienen el objetivo de llegar a
580 caballerías sembradas de plátano y una cantidad similar de yuca,
y de esa forma alcanzar una por cada mil habitantes, lo cual se
considera podrá satisfacer las necesidades del territorio.
Las plantaciones plataneras son permanentes y rinden altas
productividades en diversas variedades de vianda y fruta, mientras
la yuca se caracteriza por su gran resistencia a la sequía.