Con
honores militares y ofrendas florales enviadas por el máximo líder
de la Revolución, Fidel Castro, y el General de Ejército Raúl
Castro, fue sepultado ayer Genaro Hernández Martínez, participante
en el asalto al cuartel Moncada.
Al sepelio, en el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de la necrópolis de Colón, asistieron Ulises Guilarte, primer
secretario del Partido en La Habana, moncadistas y expedicionarios
del yate Granma, familiares y jefes de órganos del MINFAR.
Pedro Franco, primer secretario del Partido en el municipio
habanero de Nueva Paz, calificó de infinita la lealtad a Fidel y
Raúl de Hernández Martínez, quien falleció la madrugada del domingo
en la capital, a los 80 años de edad, debido a un edema cerebral.
En este momento luctuoso, no puede olvidarse su sencillez,
modestia, trato afable, generosidad, verticalidad de principios y
preocupación por cada uno de los compañeros, expresó.
Hernández Martínez trabajaba como obrero agrícola y cortador de
caña en su pueblo natal, Nueva Paz, cuando a partir del golpe de
estado del 10 de marzo de 1952 comenzó a vincularse a actividades
contra la dictadura de Fulgencio Batista, hasta integrar el grupo de
jóvenes que asaltó el cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, por lo
que guardó prisión en la cárcel de Boniato.
Posteriormente participó en la organización de las células del
Movimiento 26 de Julio en Nueva Paz, en la distribución de
propaganda, realización de sabotajes y recogida de armas, por lo que
debió pasar a la clandestinidad y salir hacia Ecuador, Venezuela y
Haití.
Al triunfar la Revolución regresó a Cuba y ocupó diferentes
responsabilidades en el Partido y el Gobierno, en la provincia de La
Habana.
Fue fundador del Partido Comunista de Cuba, de las Milicias y de
los CDR. Por sus méritos ante la Patria recibió numerosas
condecoraciones y distinciones. (AIN)