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Israel bombardeó hoy el campamento de refugiados de Moazi, en el
centro de la Franja de Gaza, donde destruyó un vehículo, después que
sus fuerzas terrestres realizaron operaciones contra milicianos en
el cruce fronterizo de Kissufim.
Fuentes palestinas señalaron que la aviación israelí atacó un
carro que circulaba por la referida zona, pero sus ocupantes
salieron ilesos, aunque la agresión causó heridas leves a dos
personas, y generó daños al vehículo y a un inmueble aledaño.
A su vez, el grupo Jihad Islámica, que forma parte de la
resistencia palestina junto a Hamas, informó en su sitio web que sus
hombres pretendían capturar a miembros de las tropas especiales
israelíes que estaban en una vivienda en el borde de Gaza.
Un portavoz del ejército israelí justificó la incursión aérea
como una respuesta al disparo de dos cohetes contra el territorio
israelí, presuntamente por una agrupación identificada como Hizbulah
en Palestina, que actuó anoche y esta mañana.
La misma fuente agregó que soldados israelíes frustraron horas
antes un ataque a gran escala que -según se dijo- se perpetraría
contra tropas en el cruce fronterizo de Kissufim o en una comunidad
del sur de Israel.
De acuerdo con Tel Aviv, el primer intento de ataque palestino
fue descubierto por un destacamento de la fuerza Golani cuando dos
hombres trataban de colocar explosivos cerca de la zona limítrofe.
Los soldados se adentraron en Gaza e intercambiaron disparos con
hombres armados que se dieron a la fuga, mientras la fuerza Golani
avisó a la aviación para que bombardeara el vehículo en que viajaban
los milicianos islamistas.
El deterioro de la situación en la franja costera se extendió
también al sur, donde palestinos dispararon dos cohetes Qassam
contra áreas descampadas en Shaar Hanegev y Sderot, sin causar
víctimas.
Israel ha desistido de impulsar una tregua duradera en Gaza, pese
a la disposición del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) y
los esfuerzos mediadores de Egipto, y puso como condición a última
hora la liberación del soldado israelí Gilad Shalit, preso desde
2006.
El armisticio pretende formalizar el alto el fuego unilateral
declarado por ambos contendientes el 18 de enero, luego de 22 días
de bombardeos israelíes que causaron más de mil 300 muertos y unos
cinco mil 300 heridos palestinos.