Tras varios días de excavaciones en las cercanías de Pueblo
Viejo, en la provincia de Sancti Spíritus, los especialistas carecen
de evidencias para aseverar que en el lugar se fundó la cuarta
villa.
En la clausura del I Taller de Arqueología Aborigen y Colonial el
investigador Orlando Álvarez de la Paz, señaló que desde el siglo
XVIII se afirma que en esa zona, próxima al actual municipio
espirituano, quedó establecida en 1514 la incipiente población.
A juicio de historiadores y estudiosos, el sitio fundacional del
asentamiento debe aportar un número considerable de evidencias, que
en este primer acercamiento no se encontraron.
El también especialista del Centro Provincial de Patrimonio
Cultural de Sancti Spíritus, dijo que las muestras de plomo, de
mayólica española y las 33 de cerámica aborigen encontradas en la
Loma de Tomás confirman que en la zona sí hubo un intercambio
cultural entre hispánicos e indios.
En tanto, algunos de los fragmentos recuperados en las disímiles
prospecciones corresponden a momentos anteriores al período de 1514,
según se precisó en el taller.
Al referirse a las proyecciones de trabajo el Máster en
Arqueología Alfredo Rankin Santander, subrayó que se precisa del
estudio de fuentes históricas, como los planos antiguos, que
pudieran aportar valiosos datos; además del material colectado en
estas indagaciones.
Entre los planes del grupo de investigadores está continuar las
exploraciones hasta la localización del sitio fundacional del
villorio para lo cual se trasladarán también a las márgenes de los
ríos Yayabo y Tuinucú.
El Primer Taller de Arqueología Aborigen y Colonial tiene como
precedentes las investigaciones llevadas a cabo por el grupo Samá de
la Sociedad Espeleológica de Cuba y la Fundación Antonio Núñez
Jiménez, y otras desarrolladas en 1991.
La villa del Espíritu Santo fue fundada en 1514 por Diego
Velázquez de Cuéllar cerca del río Tuinucú, y dada su posición jugó
un papel importante en la preparación de los viajes de conquista del
continente americano.
En 1521, Sancti Spíritus se trasladó definitivamente a la ribera
del Yayabo y es hoy la capital de la provincia homónima.