Noches de lujo, entre cuerdas y suaves melodías, disfrutó el
sábado y domingo últimos el la ciudad de Bayamo, de la oriental
provincia cubana de Granma con las actuaciones de la Orquesta de
Cámara de La Habana (OCH).
El conjunto, fundado en mayo de 2006, presentó joyas del
pentagrama universal en los teatros Bayamo, de la ciudad capital, y
Manzanillo, de la urbe costera del mismo nombre, como parte de una
gira nacional que lo trajo por primera vez a Granma.
Músicos jóvenes y talentosos, bajo la batuta del reconocido
maestro Iván del Prado, deleitaron al público con depuradas
interpretaciones de la Suite en estilo antiguo, de Edvard Grieg
(Noruega, 1843 -1907) y la Sinfonía No. 2, de Arthur Honegger
(Francia, 1892 -1955).
El programa incluyó la Suite No. 2 en Si menor, una de las piezas
más conocidas del compositor alemán Johann Sebastian Bach (1685
-1750), donde la solista invitada Yailín Martínez lució sus mejores
galas en la ejecución de la flauta, en una obra que, al decir de los
estudiosos, demanda gran virtuosismo del instrumentista.
La OCH, integrada por graduados del Instituto Superior de Arte,
participó en los discos Cuba, del grupo de rokc británico Simply
Red, y Clásicos de Cuba, junto a César López y Habana Ensemble, este
último ganador del Gran Premio en el festival Cubadisco 2008.
Iván del Prado, acreedor de la Distinción por la Cultura
Nacional, dirigió otras prestigiosas orquestas en varios países de
Europa, Asia y América, como la de Baja California, en México, y la
Kennedy Center, de los Estados Unidos.
El artista trabajó además la música para la danza, junto a
compañías como el Ballet Nacional de Cuba y el Ballet de la Ópera
Estatal de Berlín, Alemania.