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El ministro boliviano de Gobierno, Alfredo Rada, criticó hoy la
postura de sectores de la oposición, los cuales atribuyen al Poder
Ejecutivo siete arrestos en el departamento de Pando.
Ratificamos una vez más que esas actuaciones corresponden a la
Fiscalía, como parte del proceso para esclarecer la masacre de
campesinos en el amazónico territorio, señaló a la prensa estatal.
De acuerdo con el funcionario, algunos parlamentarios opositores
desatan polémica para ocultar sus verdaderas intenciones de proteger
a los responsables de la matanza, calificada de crimen de lesa
humanidad por la Unión de Naciones Suramericanas.
Si quieren evitar las investigaciones es mejor decirlo
públicamente, en lugar de buscar otros argumentos, afirmó.
A partir de las detenciones practicadas la víspera, el Senado,
dominado por los contrarios al gobierno, convocó a Rada para
explicar supuestas irregularidades durante el operativo.
Con gusto compareceré, y además de reiterar que se trata de una
actuación del ministerio público, aprovecharé la oportunidad para
decir unas cuantas verdades a esos legisladores derechistas,
advirtió.
Según el dirigente, quienes ahora hacen escándalo por los
arrestos guardaron silencio cuando el 11 de septiembre una quincena
de campesinos fue asesinada en las pandinas localidades de Porvenir
y Filadelfia.
Quieren proteger a su encarcelado compadre Leopoldo Fernández, ex
prefecto del norteño departamento y principal acusado de promover la
masacre, agregó.
Este miércoles, uniformados detuvieron al alcalde de Porvenir,
Edwin Ventura, y a varios concejales por su presunta participación
en el suceso.
Casi de inmediato, opositores encabezados por los congresistas
Oscar Ortiz, Roger Pinto y Paulo Bravo acusaron al ejecutivo de
sembrar represión e inestabilidad en Pando.
Venganza política, violencia desproporcionada y medida
anticonstitucional fueron algunos de los calificativos esgrimidos.
Incluso amenazaron con acudir a organismos internacionales para
denunciar los arrestos.