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Venezuela garantizó hoy la solidez y normalidad de su sistema
financiero luego de decretar la intervención del Stanford Bank en el
país, como resultado del fraude internacional cometido por esa
institución.
Un comunicado del Ministerio de Finanzas indica que no existe en
el presente, ninguna amenaza que afecte su estabilidad y solidez,
los depositantes pueden mantener la confianza en su sistema
financiero como ha venido ocurriendo hasta ahora.
Precisó que la Superintendencia de Bancos, luego de esfuerzos
realizados ayer para evitar el retiro masivo de los depósitos en el
Stanford Bank, se vio en la necesidad de intervenir la institución,
de conformidad con el Directorio del Banco Central de Venezuela.
Las autoridades explicaron que el banco intervenido, domiciliado
en Venezuela, evidenciaba un desempeño positivo, como en general
viene ocurriendo con el sistema financiero venezolano.
Sin embargo, la decisión tomada por las autoridades de Estados
Unidos de intervenir el Stanford Financial Group y la orden de
captura de su accionista Robert Allen Stanford, provocó la reacción
de los depositantes en instituciones del mismo nombre.
El Ministerio de Finanzas resaltó que la causa de los retiros en
Venezuela fue un factor completamente ajeno al sistema financiero
nacional que se mantiene ajustado a los requisitos de la normativa
legal y las disposiciones de las autoridades.
La situación planteada con el referido banco, nada tiene que ver
con causas internas pues nuestro sistema financiero, gracias a las
medidas de control de cambios, se ha mantenido a resguardo de la
crisis financiera mundial , subrayó la declaración.
Apuntó que ante la situación sobrevenida, las autoridades
venezolanas acuaron rápida y eficazmente en protección de los
ahorristas y de allí la necesidad de la intervención que será
seguida de la venta inmediata institución.
El Ministerio de Finanzas aseguró que ya se han manifestado
interesados en comprar el banco, con sólo 15 filiales en el
territorio venezolano, cuya matriz fue acusada en Estados Unidos de
un fraude de más de ocho mil millones de dólares.