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El gobierno boliviano afirmó hoy que la lucha contra el narcotráfico
es un asunto de soberanía nacional y reconoció iniciativas como la
regionalización del enfrentamiento a ese flagelo.
En ese sentido, el ministro de Defensa, Walker San Miguel,
explicó a la estatal Radio Patria Nueva que el Ejecutivo aplaude el
interés de varias naciones latinoamericanas y de otras latitudes por
cooperar en el combate a la producción y comercio de
estupefacientes.
La erradicación de cultivos excedentes de hoja de coca no puede
servir para presiones ni condiciones de potencias extranjeras,
afirmó en alusión a Estados Unidos y la salida de la región del
Chapare de la Agencia Antidrogas del norteño país, en noviembre
pasado.
Este tipo de lucha, remarcó, no necesita de tutelajes ni
paternalismos de ningún tipo.
San Miguel recordó que a propuesta del presidente Evo Morales,
varios gobiernos integrantes del Mercado Común del Sur y la Unión de
Naciones Suramericanas se brindaron para consolidar acciones
conjuntas en esta esfera.
También es obligación de nuestra diplomacia y de organismos
internacionales como las Naciones Unidas, agregó, trabajar para la
despenalización de la hoja de coca, cuyos valores medicinales y
nutricionales en su estado natural han sido reconocidos
científicamente.
La autoridad también los resultados de la reciente visita del
presidente Morales a Rusia y Francia, donde lo acompañó.
En ese sentido, resaltó convenios suscritos en Moscú para
fortalecer las fuerzas armadas, la lucha contra el narcotráfico y
las labores de la defensa civil.
Uno de esos pactos, explicó, nos permitirá la adquisición
inmediata de modernos helicópteros.
Esos memorandos incluyen además la capacitación de profesionales
en la esfera militar y el intercambio de información de
inteligencia, agregó.
Con Rusia, acotó, también se firmaron convenios para el
suministro de equipos, vituallas y medicamentos en caso de desastres
naturales y el enfrentamiento a enfermedades como el dengue que
ahora azota a Bolivia.