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El gobierno boliviano denunció a Estados Unidos por incumplir los
convenios de corresponsabilidad en la lucha antidrogas.
En declaraciones al diario La Prensa, el ministro del Interior,
Alfredo Rada, explicó que la única agencia de la embajada de
Washington en La Paz que se quedó en Bolivia, la División de Asuntos
Antinarcóticos, debió apoyar el enfrentamiento al flagelo, pero
atrasó esos acuerdos.
En ese sentido, precisó que para evitar mayores complicaciones en
la erradicación de cultivos de coca, el Ejecutivo del norteño país
autorizó la utilización de 20 millones de dólares en este tema.
Señaló que ese proceso en la región tropical del Chapare estuvo
paralizado por casi dos meses por las trabas impuestas por la Casa
Blanca.
Dicha División entregó el sábado pasado equipos y camiones, un
acto que Rada consideró como show mediático y tardío, pues la
racionalización de cultivos excedentes de hoja de coca había
comenzado antes con fuerzas propias de esta nación andina.
A principios de febrero Rada denunció que esa agencia mostró una
actitud reticente a cooperar en las tareas de erradicación de
plantaciones ilegales de la milenaria planta.
Bolivia racionalizó en 2008 cinco mil hectáreas de cultivos
ilegales de hoja, pero desde enero están paralizadas esas
actividades, según el Ejecutivo.
Las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos se encuentran en
uno de sus momentos más tensos tras la expulsión en septiembre
pasado del embajador norteamericano, Philip Goldberg, acusado de
impulsar actividades conspirativas contra el gobierno de Evo
Morales.
Luego Washington prohibió a Bolivia el acceso a beneficios
arancelarios que concede a los países de la región andina como
compensación en sus esfuerzos contra el narcotráfico.
Rada insistió en que los propios bolivianos, sin necesidad de
presiones de una nación extranjera, serán los que decidirán y
participarán de esta política de erradicación de las plantaciones
ilegales de coca.