Estreno del ICAIC

De Yarini y la caída de otros mitos

Cecilia Crespo

Cien años después de los trágicos sucesos de San Isidro, Yarini vuelve a ser noticia. Esta vez, gracias a la ópera prima de Ernesto Daranas, Los dioses rotos, que podrá apreciarse a partir de este jueves en el circuito de cines de estreno de la capital y del resto del país.

Ernesto Daranas, realizador de Los dioses rotos.

La cinta reinterpreta la historia de Alberto Yarini, el célebre proxeneta devenido una personalidad mítica. Filmada en 35 mm y con 96 minutos de duración, la obra extrapola a la cotidianidad contemporánea la figura del connotado rufián que sirve de pretexto al guionista y director para abordar temáticas latentes en la sociedad de nuestros días.

En la historia todo comienza cuando Laura, profesora universitaria que investiga sobre la vida del proxeneta de principios del siglo XX, conoce a Rosendo, temido chulo del presente, poseedor de una prenda que adjudican a Yarini y se obsesiona por comprobar la autenticidad de este fetiche. Esta obsesión la arrastrará hasta los más sórdidos parajes del bajo mundo habanero donde conoce a Alberto, álter ego cotidiano de su objeto de estudio y a la ex convicta Sandra, manzana de la discordia entre ambos machos. Sin darse cuenta, Laura se encuentra en el vórtice mismo de sucesos desgarradores y dramáticos.

Drama social, suspense y melodrama se imbrican en esta historia amena y consecuente con la realidad a la que se debe. Con fotografía de Rigoberto Senarega, producción de Camilo Vives e Isabel Prendes y dirección de arte de Erick Grass, el filme constituye una reflexión ética alejada de caminos canónicos.

En la película actúan Silvia Águila, Héctor Noas, Carlos Ever Fonseca, Annia Bú, Isabel Santos, Mario Limonta y Patricio Wood, entre otros. La música fue compuesta por Magda Rosa Galván y Juan Antonio Leyva.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir