La cinta reinterpreta la historia de Alberto Yarini, el célebre
proxeneta devenido una personalidad mítica. Filmada en 35 mm y con
96 minutos de duración, la obra extrapola a la cotidianidad
contemporánea la figura del connotado rufián que sirve de pretexto
al guionista y director para abordar temáticas latentes en la
sociedad de nuestros días.
En la historia todo comienza cuando Laura, profesora
universitaria que investiga sobre la vida del proxeneta de
principios del siglo XX, conoce a Rosendo, temido chulo del
presente, poseedor de una prenda que adjudican a Yarini y se
obsesiona por comprobar la autenticidad de este fetiche. Esta
obsesión la arrastrará hasta los más sórdidos parajes del bajo mundo
habanero donde conoce a Alberto, álter ego cotidiano de su objeto de
estudio y a la ex convicta Sandra, manzana de la discordia entre
ambos machos. Sin darse cuenta, Laura se encuentra en el vórtice
mismo de sucesos desgarradores y dramáticos.
Drama social, suspense y melodrama se imbrican en esta historia
amena y consecuente con la realidad a la que se debe. Con fotografía
de Rigoberto Senarega, producción de Camilo Vives e Isabel Prendes y
dirección de arte de Erick Grass, el filme constituye una reflexión
ética alejada de caminos canónicos.
En la película actúan Silvia Águila, Héctor Noas, Carlos Ever
Fonseca, Annia Bú, Isabel Santos, Mario Limonta y Patricio Wood,
entre otros. La música fue compuesta por Magda Rosa Galván y Juan
Antonio Leyva.