Ubicada entre las mayores zonas productoras de alimentos en Cuba,
la oriental provincia cubana de Granma intensifica su labor para
aumentar esos renglones en el año 2009, a pesar de las limitaciones
objetivas.
Un buen ejemplo es la actual cosecha de tomate, en la cual el
volumen total no tiene precedentes en la zona.
Familias y centros de trabajo elaboran el puré necesario para
varios meses, y numerosas instituciones tratan de paliar los déficit
de envases y medios de transporte.
Mientras, la fábrica local de conservas de dicho vegetal trabaja
a plena capacidad, sobre todo gracias al esfuerzo de sus
racionalizadores e innovadores de piezas y equipos.
Según los objetivos de trabajo de la Asamblea Provincial del
Poder Popular, se prevé que las viandas y hortalizas sobrepasen en
15 por ciento el resultado de 2008, además de reducir los costos,
elevar los rendimientos agrícolas y mejorar la comercialización.
Para alcanzar tales metas, explica el programa, el rendimiento
promedio debe exceder en 35 quintales por caballería al del año
precedente, en tanto organopónicos y huertos intensivos aumentarán
en casi 42 por ciento su aporte de vegetales frescos y condimentos.
Otros crecimientos notables están planificados en la pesca, para
el consumo nacional y el mercado internacional, así como también en
la fabricación de helados, yogurt, refrescos y conservas de frutas y
vegetales.
Implicadas en la alimentación de personas de todo el país, la
agricultura, la ganadería, la pesca y las industrias de Granma,
acometen un proceso de reanimación que incluye renovación
tecnológica, nuevas modalidades salariales, aumento de beneficios en
ventas al Estado y otras acciones.