Aunque se conoce que esos cetáceos cruzan cerca de Cuba en esta
época del año, provenientes de regiones frías del Atlántico Norte
hacia las cálidas aguas de República Dominicana, no es común
apreciar tantos ejemplares próximos a la costa en esa zona del
municipio de Banes.
Especialistas en temas marinos, del Centro de Investigaciones y
Servicios Ambientales y Tecnológicos de la delegación holguinera del
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, estiman que el
comportamiento se asocia a ritos de apareamiento de la especie.
Tras conocer de la presencia numerosa de Megaptera Novaeangliae,
las autoridades científicas en coordinación con la Pesca y el
servicio de Guardafronteras del Ministerio del Interior, adoptaron
las medidas adecuadas para asegurar tranquilidad a las visitantes.
Las ballenas Jorobadas, informaron, alcanzan un tamaño promedio
de 12 a 15 metros de cabeza a cola, peso cercano a 45 toneladas y
cuerpo de color negro-gris oscuro, con grandes aletas blancas.
Aunque su dorso no es jorobado, aseguraron, la práctica habitual
de arquearse al sumergirse las hace parecer así y de ahí el nombre
vulgar.
En el periodo invernal, las Jorobadas se dirigen hacia las aguas
del Caribe para procrear y se reúnen unos 3 000 ejemplares cada
temporada en una zona declarada Santuario de Ballenas.