Los programas de integración regional emergen como respuesta a la
globalización y las crisis simultáneas que minan el desarrollo
humano, aseguraron hoy investigadores de la juventud.
Natividad Guerrero, directora del Centro Cubano de Estudios Sobre
la Juventud, valoró en tal sentido la Alternativa Bolivariana para
las Américas (ALBA) para encarar la actual transición demográfica,
reporta Prensa Latina.
Guerrero explicó que tal envejecimiento poblacional está marcado
por una tendencia mundial al aumento de la esperanza de vida y las
migraciones juveniles, aparejado a un decrecimiento en la natalidad.
En tal sentido, alertó sobre un "adultocentrismo" en los estudios
teóricos sobre infancia, adolescencia y juventud, que amenaza el
logro de relaciones intergeneracionales armónicas.
La especialista defendió el discurso académico como alternativa
para potenciar la cohesión en la diversidad, uno de los preceptos
del ALBA y su política de integración latinoamericana.
Lidia Turner, presidenta honoraria de la Asociación de Pedagogos
de Cuba, señaló que las quejas contra la juventud datan de tiempos
babilónicos, pero advirtió que nunca tal sector poblacional enfrentó
una crisis como la actual.
Los problemas medioambientales, alimentarios, económicos y
políticos inciden directamente en la juventud y sus decisiones,
alertó la decana de los educadores cubanos.
Turner valoró el estudio de las ilusiones, contradicciones y
virtudes de la juventud para la creación e implementación de
políticas más efectivas de integración social.
Al respecto, Cuba ha sido internacionalmente reconocida por la
promoción de debates para la búsqueda de alternativas renovadoras
para la juventud.