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La Organización de la Conferencia Islámica (OCI) y Gran Bretaña
elogiaron hoy la firma aquí de un acuerdo para el fomento de la
confianza entre el gobierno sudanés y el rebelde Movimiento Justicia
e Igualdad (MJI).
El secretario general de la OCI, Ekmeleddin Ihsanoglu, saludó la
adopción ayer en esta capital del documento de buena voluntad y
fomento de la confianza para aplacar el conflicto en la región
sudanesa de Darfur.
La declaración de Ihsanoglu, hecha en la sede del organismo en
Jeddah, Arabia Saudita, y difundida en Doha, valoró de esperanzadora
la firma del texto promovido con la mediación conjunta de Qatar, la
ONU, la Unión Africana y la Liga Árabe.
Dijo confiar en que ese paso contribuirá a impulsar un acuerdo
amplio y justo que ponga fin a seis años de enfrentamientos en
aquella convulsa región, así como ayudar a mejorar la situación
humanitaria.
Ihsanoglu apreció esos progresos como "un asunto que ciertamente
garantizará la unidad y la estabilidad de Sudán" y urgió a las
partes que declinaron asistir a las pláticas de Doha a unirse a los
empeños pacificadores de la iniciativa árabe-africana liderada por
Qatar.
Asimismo, encomió el compromiso de la OCI a avalar la gestión
qatarí para normalizar los nexos entre Chad y Sudán, y aplicar las
decisiones de la reciente cumbre islámica de Dakar para realizar una
conferencia sobre el desarrollo y la reconstrucción de Darfur.
Por otro lado, el ministro británico para África y Asia, Mark
Malloch Brown, urgió al gobierno del presidente Omar Hassan al-Bashir
y a los líderes del MJI a cumplir los compromisos asumidos aquí,
incluido el de mejorar las condiciones de los refugiados.
Malloch Brown instó también a los signatarios del acuerdo a
facilitar la entrega de ayuda humanitaria y prometió apoyar todo el
trabajo que permita poner fin a las hostilidades, según una nota de
la embajada británica en Doha.
El Movimiento para la Liberación de Sudán, el otro grupo alzado
desde febrero de 2003 contra el gobierno de Khartoum, declinó
asistir a las conversaciones para acabar un conflicto que ha
provocado 300 mil muertos y 2,7 millones de desplazados sudaneses,
según la ONU.