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Latinoamericanistas rusos resaltaron la trascendencia de la
Revolución Cubana y la reciente visita del presidente Raúl Castro a
Moscú, inscrita hoy como una nueva etapa en las relaciones
bilaterales.
Con los dirigentes cubanos, Fidel y Raúl Castro, y con la
Revolución está estrechamente vinculada toda una época de la
política exterior de Rusia, e incluso, de la mayoría de los países
del mundo, destaca el reciente número de la Revista América Latina.
El subdirector de la prestigiosa publicación e investigador
Alexander Karmen sostiene en su artículo que la historia de la
segunda mitad del siglo XX se divide en dos períodos: antes y
después de la Revolución cubana.
Al evocar los años de intensa colaboración e intercambio, afirma
que la Isla de la Libertad despertó profundos sentimientos,
traducidos en amor sincero, una sólida amistad y solidaridad entre
ambos pueblos.
Para los latinoamericanistas y millones de rusos, la visita
oficial de Raúl Castro, realizada del 28 de enero al 4 de febrero,
provocó un ambiente cálido a pesar del típico invierno, y demostró
la perdurabilidad de esos lazos, apuntó el autor.
Unido al voluminoso paquete de documentos firmados, por su
esencia (recibimiento y constructivo diálogo), la visita abrió una
nueva página en la historia de las relaciones entre los dos países,
un renacimiento de las mejores tradiciones de los vínculos
ruso-cubanos, añadió.
El investigador y latinoamericanista es hijo de uno de los más
destacados realizadores de documentales del mundo, Roman Karmen,
quien en 1961 presentó en La Habana su primera película sobre Cuba
La Isla en llamas, la cual coincidió con la victoria en Playa
Girón.
Luego siguieron otras obras Lámpara azul (1961), dedicada
a la campaña de Alfabetización, y Cuando el mundo fue colgado
sobre un hilo (1963), acerca de la Crisis de Octubre.
Un visitante de la Isla de la Libertad (1963) versó sobre la
primera visita del líder cubano, Fidel Castro, a la Unión Soviética.
En su cinta Continente en Llamas, una muestra de América Latina a
finales de la década de los años 60 y principios de los 70, con
mención a la Isla, más de una vez califica la Revolución Cubana como
una gran experiencia revolucionaria y espiritual para toda esa
región, rememoró Karmen (hijo) en conversación con Prensa Latina.