Agricultores de la provincia de Ciego de Ávila aprovechan las
tierras liberadas de la actual cosecha de papa para la siembra de
otros alimentos con vistas a recuperar afectaciones que provocaron
los huracanes.
Entre los plantíos figuran viandas, granos y hortalizas de ciclo
corto en campos paperos ya recolectados y que aún conservan residuos
de fertilizantes químicos, abundante humedad y se mantienen limpios.
Esta táctica agrícola permite acrecentar los cultivos en las
mismas áreas sin necesidad de nuevas instalaciones para los sistemas
de irrigación o de mover hacia otras parcelas las máquinas regadoras
existentes en empresas de la Agricultura o del sector
cooperativo-campesino.
La iniciativa contribuirá a que la provincia acopie unas mil 200
toneladas de frijoles este año, renglón alimenticio vital en la
canasta familiar y cotizado a elevados precios en el mercado
exterior.
No obstante los daños climáticos, los labriegos avileños
plantaron más de dos mil 400 hectáreas con ese tipo de grano desde
septiembre hasta la fecha, una de las cifras más altas en los
últimos años.
Ello ha permitido un constante suministro de frijoles a los
mercados agropecuarios estatales y el envío a otros territorios,
mientras trabajadores de Comercio Interior acondicionan las cámaras
de frío para conservar el nutriente durante meses.
Simultáneamente avanza la recolección de papa, tomate, col,
naranja, yuca, arroz y piña, en tanto los ganaderos se esfuerzan
porque no decaiga la producción de leche de vaca en el período de
sequía, luego de haber sobrecumplido sus planes del 2008 en cuatro
millones de litros.