Las indicaciones, firmadas por el doctor Juan Vela Valdés,
titular del MES, establecen que a partir del actual curso 2008-2009,
en todos los centros donde la culminación de estudios es mediante
trabajos de diploma, las tesis se entregarán solamente en soporte
digital, con la excepción de algunos planos, proyectos u otro
documento que por razones justificadas y autorizadas requieran
impresión.
Para el caso de los estudios de posgrado las orientaciones fijan
la entrega de una sola copia en papel (con no más de 80 páginas) en
las tesis de maestría y de especialidades, mientras las de doctorado
solo exigen cuatro ejemplares impresos (con menos de 120 páginas) y
tres copias en soporte digital.
Las medidas tienen en cuenta quejas y preocupaciones de la
población, así como materiales publicados por la prensa nacional
acerca del costo que implica para los estudiantes universitarios y
sus familiares la impresión de las tesis de grado.
Estudios sobre la posibilidad de financiar central y
organizadamente la tirada de esos trabajos demostraron que no es
posible en el contexto económico actual del país.
Además de beneficiar económicamente a miles de estudiantes, las
nuevas orientaciones les permiten a los futuros graduados dedicar
más tiempo a su preparación, estar más sedados y no ser víctimas del
estrés que generaban las gestiones, hasta última hora, para poder
imprimir, encuadernar y tener listos los trabajos de diploma.
Colateralmente, estas disposiciones le cortan paso a la
inescrupulosa forma en que algunas personas se aprovechaban para
cobrar a precios especulativos un servicio que por lo general se
sustentaba en el uso de materiales, insumos y equipos estatales,
concebidos con otro objeto social.
Para miembros de los tribunales de defensa, oponentes y tutores,
en cambio, la medida implica un mayor rigor en el proceso de
revisión de los contenidos, teniendo en cuenta que no todos disponen
en sus hogares, o cerca, de computadoras y eso obliga a planificar y
aprovechar mucho mejor y más eficientemente el tiempo.
Válido para unos y otros (estudiantes y docentes) lo que no debe
suceder es que languidezcan o mermen la calidad y la profundidad de
esas investigaciones, cuyos aportes pueden contribuir cada vez más a
resolver necesidades muy concretas de la nación en todas las esferas
de la vida, así como abrir horizontes, tal y como han demostrado
durante años quienes egresan o perfeccionan su formación integral
gracias a las posibilidades que ofrecen los centros de Educación
Superior, INDER, Salud u otros adscriptos a organismos de la
Administración Central.