.— La funcionaria de la ONU
Radhika Coomaraswamy habló hoy aquí del sufrimiento de los niños en
Gaza, pese al cese del fuego, y denunció las graves violaciones
contra los menores, incluidas muerte y mutilación.
Durante una conferencia de prensa aquí, luego de un recorrido por
Gaza e Israel, la representante de la ONU para Niños y Conflictos
Armados recordó que en ese territorio palestino el 56 por ciento de
la población es menor de 18 años.
Insistió en que un tercio de las víctimas palestinas por los
ataques de Israel (unos mil 300) fueron niños y que los
sobrevivientes han sido testigos de una violencia inenarrable contra
sus familiares y se encuentran angustiados.
En las recientes hostilidades, dijo Coomaraswamy, no hubo espacio
seguro para los niños y fue imposible salir de Gaza, que se mantuvo
virtualmente sellada por Israel.
En su encuentro con la prensa, la funcionaria se refirió al daño
o destrucción de hospitales y escuelas, que se consideraban
edificaciones protegidas, así como de las redes de electricidad,
agua y saneamiento.
Toda esta situación también tiene un impacto devastador en la
población infantil, agregó la representante, quien calificó de
esencial la reconstrucción de los planteles educacionales para que
los niños puedan regresar a las aulas y vuelvan a sentirse seguros.
En cuanto a los ataques de Hamas contra territorio israelí, la
diplomática señaló que estas acciones también tienen impacto en los
menores de ese país, quienes temen constantemente agresiones con
cohetes.
Tanto en Gaza como en el sur de Israel, precisó Coomaraswamy, los
niños expresaron ira y desesperación como manifestación de su deseo
porque los responsables paguen por esas acciones en su contra,
agregó.
Al respecto, insistió en la necesidad imperativa de
investigaciones imparciales e independientes y que se haga justicia,
porque la falta de responsabilidad solo contribuye a un sentimiento
de impunidad.