A 30 años de Revolución Islámica de Irán

Resistencia ante los desafíos

ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ
elson.cp@granma.cip.cu

Foto: Jorge Luis GonzálezHan transcurrido 30 años de la proclamación de la Revolución Islámica de Irán.

El pueblo persa ha conocido en estas décadas del afianzamiento de su proyecto político, económico y social. También del asedio y bloqueo por parte de las administraciones norteamericanas y de otros estados europeos.

¿Cómo resumiría el embajador iraní, señor Mostafa Alaei, este proceso?

El primer gran logro de la Revolución iraní es la materialización del pensamiento de que si una nación se apoya en su identidad, origen, creencias, puede vencer a las potencias que conspiran contra ella.

Durante estas tres décadas el país ha podido alcanzar resultados significativos en todos los campos, a pesar de las sanciones y embargos de gobiernos occidentales.

Podemos afirmar que Irán ha desarrollado los sectores de la industria, la agricultura, la energía, la ciencia y la técnica; y en algunos campos somos del grupo vanguardia en el dominio de las tecnologías.

El ejemplo más reciente es el lanzamiento de un cohete Safir II, que puso en órbita al satélite Esperanza y convirtió al país en una de las pocas naciones del mundo con tecnología espacial.

Hemos enfrentado en estos años la guerra impuesta por el gobierno de Iraq con el apoyo de Estados Unidos. Más tarde Washington invadiría y ocuparía a ese país árabe.

El lanzamiento del satélite iraní ha causado alboroto en esferas gubernamentales de Estados Unidos y de Europa. ¿Qué objetivo tiene poner en órbita esa técnica?

Las críticas no constituyen algo nuevo para Irán. No quieren aceptar que un país bloqueado durante 30 años alcance tales resultados.

Nosotros no esperamos elogios. Es costumbre de Occidente vincular cualquier logro con el supuesto desarrollo militar. La realidad es que se trata de un satélite puramente técnico, científico, que permitirá un gran avance en las comunicaciones. Es una actividad legítima de cualquier Estado soberano.

Otro aspecto que se maneja contra la nación persa es el tema nuclear. ¿Cuál es la situación actual?

Debido a la necesidad de la energía nuclear para su desarrollo, Irán continúa su programa al respecto. Tanto en la investigación como en la concreción, se trabaja en reciclar el combustible, se aumenta el número de centrífugas para el enriquecimiento del uranio. Es un objetivo que no se va a detener.

Se exige que Irán suspenda el enriquecimiento del uranio. Se ha cumplido con todas las recomendaciones de la Agencia Internacional de Energía, incluso hemos ido más allá, y, voluntariamente durante dos años —2004 y 2005— suspendimos ese proceso para crear un clima favorable, pero continuaron las exigencias, muchas veces hasta cínicas.

Irán tiene una extensa frontera con Iraq. ¿Cómo definiría las relaciones entre ambos países y sus perspectivas?

Nuestras dos naciones tienen antecedentes comunes en la cultura, la religión, y esas relaciones marchan a favor de ambos pueblos, tanto en lo que respecta a la seguridad, como al desarrollo económico. Muchos peregrinos iraníes van a visitar los lugares sagrados en Iraq y viceversa. El asiduo intercambio comercial en la frontera es en beneficio de ambos países.

Creemos que los norteamericanos tienen que abandonar a Iraq y eso también contribuirá a que todo marche mejor y a mayor ritmo.

¿Cómo afecta a Irán la actual crisis económica mundial?

Cualquier país que tenga un intercambio económico y comercial con Estados Unidos y con otros países ricos de Occidente, ha sido lógicamente afectado por la crisis generada allí. Pero Irán ya definió su economía sin la presencia de EE.UU., y por tanto sufre menos los efectos de esa crisis financiera.

No obstante, ya hemos sido impactados por el decrecimiento del precio del petróleo.

¿Las relaciones con Cuba, en qué momento están?

Las relaciones con Cuba son de principio. La Revolución cubana mostró la resistencia de una nación frente a una potencia. Así ocurrió en Irán años después con la Revolución islámica.

Tenemos puntos comunes. Coincidencia en temas internacionales. Hace falta aprovechar más esas relaciones en beneficio de ambos países, en el plano comercial, económico.

El obstáculo mayor es la distancia geográfica; pero mi gobierno está motivando fuertemente a las empresas iraníes para trabajar de conjunto, y en ese sentido hay actualmente representantes de algunas empresas negociando en la Isla.

 

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