Yordanis Arencibia, en su debut internacional en los 73
kilogramos, e Idalis Ortiz (+78 kg), ambos bronceados olímpicos, se
adjudicaron sendas medallas de plata en el Gran Premio de París.
Arencibia olvidó que la palabra judo significa "camino de la
suavidad", al vencer por Wazari al belga Dirk Van Tichelt y al
israelí Yoel Rozvozov, en ese orden, para después derrotar por Yuko
al alemán Mario Shendel, en las semifinales. El antillano solo fue
superado en la final al perder por Ippon frente al sudcoreano Ki-Chun
Wang, medallista de plata olímpico y oro del orbe.
Idalis Ortiz conquistó la plata al triunfar por Yuko ante la
turca Belkis Zehra Kaya, propinar un Ippon a Ursula Sadkowska
(Polonia) y, en semifinales, dominar por Wazari-Awasete-Ippon a
Megumi Tachimoto, de Japón. Finalmente, la china Wen Tong, campeona
olímpica y mundial, se llevó los lauros.
Otras destacadas actuaciones de la delegación cubana fueron los
quintos escaños de Kaliema Antomachín (78) y Oscar Braison (+100).
El medallero por países lo encabezaron Francia con cinco preseas
de cada metal, seguida por Japón (4-2-4) y Sudcorea (2-1-3). Cuba,
con dos medallas de plata, se ubicó en la octava plaza entre los 59
países participantes.