Formada
en el seno familiar en la mejor tradición como intérprete del
género, que la llevó a ser llamada por la crítica europea como La
Dama del Son, la cantante Caridad Hierrezuelo la O, fue sepultada a
la edad de 84 años, el pasado sábado, en la Necrópolis de Colón.
Había nacido en 1924, en Santiago de Cuba.
Hija de un destacado tresero y cantante, y una madre que también
vocalizaba lo mejor de la trova, y con diez hermanos, entre los
cuales Lorenzo (el Compadre) y Reynaldo (Rey Caney) ayudaron a
inscribir el apellido Hierrezuelo en la gran dinastía de nuestra
música, Caridad también descolló en otros géneros, por lo que
también fue conocida como La Guarachera de Oriente, gracias a su
personal versión de Guarapo, pimienta y sal, de la autoría de
Reynaldo, entre otros muchos temas que convirtió en éxitos.
Afincada en Santiago, Caridad fue reclamada para actuar en
estelares espacios de la radio y la televisión, así como en nuestros
más importantes centros nocturnos y eventos de la música, como fue
el caso del Festival de la Canción en Varadero. Durante más de 50
años estuvo vinculada a orquestas y conjuntos de primera línea como
Los Taínos de Mayarí, Rumbavana y el maravilloso Conjunto Caney.
Además de actuar varias veces con la Vieja Trova Santiaguera,
Caridad cantó con Ibrahim Ferrer y Eliades Ochoa, y recordaba con
gratitud el trabajo que hizo con Manolito Simonet. Este grabó su CD
Como yo quería, uno de los mejores de su discografía.
A partir del 2001 y gracias a la gestión del disquero español
Antonio Martínez, radicado en Alemania, y quien bien conocía de su
valía, Caridad centralizó el Festival Son de Cuba, el cual fue
acogido por exigentes salas de Europa. Esto fue también comprobado
por nuestro público, cuando en el 2004, en la jornada inicial de la
Feria Cubadisco el espectáculo fue presentado en el Teatro América.
Junto al cariño y admiración de su pueblo, Caridad Hierrezuelo
recibió importantes reconocimientos, entre ellos la Distinción por
la Cultura Nacional otorgada por el Ministerio de Cultura.