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El presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa, aseguró al secretario
general de la ONU, Ban Ki-moon, que la ofensiva militar contra los
separatistas tamiles se desarrolla sin afectar a los civiles,
informaron hoy fuentes oficiales.
Según un comunicado del Ministerio de Defensa, Rajapaksa
garantizó anoche vía telefónica a Ban en Nueva Delhi que la libertad
del pueblo tamil es una de las preocupaciones de su gobierno.
El jefe del máximo organismo internacional viajó esta mañana
desde la India hacia Iraq, después de visitar también Paquistán y
Afganistán.
De acuerdo con la versión del ente militar srilankés, Rajapaksa
informó a Ban de los avances de la campaña militar en el territorio
norteño, donde las tropas gubernamentales tienen acorralada a los
Tigres para la Liberación del Tamil Eelam (TLTE).
También precisó que los separatistas permanecen sin responder al
llamamiento internacional realizado, en el cual se le urgió a buscar
vías para finalizar las hostilidades y deponer sus armas.
Desde el 1 de enero, el ejército intensificó su ofensiva contra
los rebeldes tamiles y capturó ciudades y refugios significativos y
los mantienen arrinconados en una zona selvática de 200 kilómetros
cuadrados en la península de Jaffna, donde se libran aún
encarnizados combates.
Mientras, la página Web "Tamilnet", de los TLTE, señaló que al
menos 500 civiles perdieron la vida y dos mil resultaron heridos en
las últimas tres semanas a causa de la ofensiva militar.
La Cruz Roja Internacional y la ONU en Colombo denunciaron que
los civiles atrapados en esa zona rebelde son víctimas del conflicto
armado. Se calcula que más de 250 mil habitantes de esas regiones se
encuentran retenidos.
La edición digital del diario Daily Mirror reportó que más de dos
mil 500 civiles escaparon de una zona controlada por los rebeldes en
el área de combates en busca de la protección de las fuerzas de
seguridad.
Esos civiles llegaron a la zona de Visuamadu en poder de las
tropas srilankesas.