Discurso pronunciado por el Presidente de la Asamblea Nacional de la
República Popular de Angola, Fernando da Piedade dos Santos, en la
Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional, en honor a la visita
del Presidente de la República de Cuba, General de Ejército Raúl
Castro Ruz y la delegación cubana. Luanda, Angola, 5 de febrero de
2009, "Año del 50 Aniversario del Triunfo de la Revolución".
Su Excelencia Raúl Castro Ruz, ilustre Presidente del Consejo de
Estado y del Consejo de Ministros de la República de Cuba;
Distinguida delegación que lo acompaña;
Señoras y Señores Diputados;
Señores miembros del Gobierno;
Ilustres invitados;
Señoras y Señores:
En
nombre de la Asamblea Nacional de la República de Angola, permítame,
señor Presidente, que le dé la bienvenida a nuestro país.
Es con particular satisfacción que, en nombre de los diputados y
en el mío, acogemos a vuestra Excelencia y a la ilustre delegación
que le acompaña, deseándoles que sean bienvenidos a esta noble casa
de las leyes.
Es para nosotros un gran honor estar delante de un digno héroe de
la Sierra Maestra. Hoy sentimos una gran y sincera alegría por la
presencia de vuestra Excelencia entre nosotros, es la continuidad de
la trayectoria histórica que marca las relaciones de amistad entre
Angola y Cuba.
Desde los inicios de la lucha del pueblo angolano por la libertad
y la independencia, que los vientos de la victoria de Cuba en 1959
llegaron hasta nosotros, pudimos contar y recibir vuestra ayuda
solidaria y desinteresada en las esferas política, militar y social
en diferentes momentos de la vida de nuestro país.
Los hijos de la patria de Agostinho Neto reconocen de manera
inestimable la sangre noble derramada por los hijos de la patria de
José Martí y Fidel Castro en el suelo de la heroica y sufrida tierra
de Angola, mezclada con la sangre de los valerosos hijos de esta
tierra que condujo al fin del apartheid en Sudáfrica y a la
independencia de la vecina Namibia.
Señor Presidente, el pasado histórico reciente unió a nuestros
dos pueblos y logramos victorias que nos enorgullecen y ennoblecen
por la fraternidad y la comunión de ideas y principios. Hoy tenemos
ante nosotros tareas primordiales para el desarrollo económico y
social de nuestros países, al mismo tiempo que creamos las bases
para el bienestar de las generaciones futuras.
Angola conquistó la paz hace seis años y cada día que pasa ha
sido posible llevar a cabo la reconstrucción y la reanimación en
todo el territorio nacional. Estamos reconstruyendo la patria
angolana con nuestra determinación, sudor y ahínco, para que la
felicidad emane en todos los hogares y que surjan nuevas conquistas
económicas, social y cultural para el desarrollo de nuestro país.
Los organismos competentes atenderán y tratarán nuestras
estrechas relaciones de Estado y de cooperación en las esferas de
intereses recíprocos y auguramos, a partir de estos momentos, un
éxito total.
Señor Presidente, auguro en esta oportunidad que, con su primera
visita oficial a nuestro país como Presidente del Consejo de Estado
y del Consejo de Ministros de la República de Cuba y la estancia de
vuestra Excelencia en la República de Angola, se fortalezcan los
lazos de amistad y de cooperación existentes entre nuestros países y
ratificamos que las puertas de esta casa estarán siempre abiertas
para recibirlo.
Le deseamos, tanto a usted como a su delegación, una buena
estancia en nuestro país y éxitos durante su visita.
¡Viva para siempre la amistad Angola-Cuba!
Muchos éxitos.