Representantes del grupo Hamas partieron hoy hacia Gaza y Siria para
consultar un acuerdo de tregua duradera, tras concluir en Egipto
rondas de negociaciones que aseguraron- no ofrecen plenas garantías
de que lo honre Israel.
Fuentes del gobierno egipcio, que funge de mediador en las
conversaciones indirectas entre el Movimiento de Resistencia
Islámica (Hamas) e Israel, dijeron que los contactos concluyeron el
miércoles y ahora esperan la respuesta definitiva de ambas partes.
Los emisarios de Hamas deberán recibir el visto bueno de sus
jefes en Gaza, territorio controlado por esa facción desde junio de
2007, y en Damasco, donde viven exiliados su máximo líder político,
Khaled Meshaal, y dirigentes de otros grupos palestinos afines.
El borrador del pacto estipula 18 meses de cese del fuego (seis
más de lo que proponía Hamas), que oficializaría la tregua
unilateral declarada el 18 de enero por ambos después de la agresión
que causó más de mil 350 muertos y unos cinco mil 300 heridos
palestinos.
Igualmente, el plan incluye un compromiso de abrir todos los
cruces fronterizos para el 80 por ciento de las mercancías, comentó
Salah al-Bardawil, uno de los delegados islamistas que estuvo en El
Cairo.
Sin embargo, Al-Bardawil dijo que Tel Aviv deberá esclarecer a
qué tipo de mercaderías permitirá la entrada al enclave palestino,
donde viven 1,5 millones de personas cuya situación de carencias se
vio acentuada por la devastadora ofensiva militar hebrea de 22 días.
En declaraciones al rotativo egipcio Al-Ahram, agregó que el
pacto prevé el cierre de vez en vez del puesto de Rafah, fronterizo
con Egipto y única salida desde Gaza hacia un territorio no israelí.
Los negociadores judíos, según la fuente, rechazaron una
propuesta de emplazar observadores internacionales en aquella área
del norte del Sinaí, bombardeada por su aviación en las últimas
horas para destruir túneles que se cree sirven para el contrabando
de armas.
Al-Bardawil aseguró que hasta el momento no tenemos garantías al
ciento por ciento de que Israel vaya a respetar un acuerdo que
incluya un alto el fuego y la apertura (permanente) de los pasos
fronterizos.
Egipto fijó el 5 de febrero como meta para la firma de un
armisticio de largo plazo, coincidiendo con el anuncio de que
cerrará este día la puerta de Rafah, sin abundar en los motivos de
tal medida.
De acuerdo con reportes en El Cairo, autoridades locales también
viajaron hoy a Damasco para tratar con líderes de Hamas lo relativo
a los cruces limítrofes, que junto con el cese del bloqueo
constituyeron las demandas fundamentales del movimiento que controla
la franja.
En reuniones con Israel, Estados Unidos y la Unión Europea,
Egipto rechazó una propuesta de emplazar militares foráneos en su
frontera con Gaza y sólo acepta que sea vigilada por policías de la
Autoridad Nacional Palestina, que preside Mahmoud Abbas.
La parte hebrea manifestó el miércoles tener certeza de que
Egipto y Hamas hacían progresos significativos en los términos del
borrador para una tregua de largo plazo, pero admitía que un número
de asuntos importantes aún estaban sin solucionar por ambas partes.