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Cualquier boa actual tiene un tamaño insignificante comparado con el
de una gigantesca que vivió hace alrededor de 60 millones de años y
cuyo hallazgo revela indicios sobre el clima de esa etapa, difundió
la revista Nature.
Para que el animal bautizado Titanoboa cerrejonensis, nombre que
significa boa Colosal de Cerrejón, alcanzara una longitud de 14
metros y mil 145 kilogramos de peso era necesaria una temperatura
promedio anual de entre 30 y 40 grados Celsius.
Los fósiles de plantas encontradas en Cerrejón, Colombia,
muestran que esa zona árida en la actualidad fue un bosque tropical
en el Paleoceno, indicó el autor principal del estudio Jason Head,
de la Universidad de Toronto, en Missisauga.
En el Paleoceno los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera
eran el doble de los existentes en la actualidad y la selva tropical
sobrevivía a 32 grados, cinco más que las que se registran en esos
bosques , señaló.
La Titanoboa cerrejonensis, está vinculada con la boa
constrictora actual, pero su comportamiento era similar al de una
anaconda.
El animal pasaba casi todo su tiempo en el agua y es posible que
en su dieta estuvieran incluidos los antepasados de los cocodrilos
modernos.
En el 2007 los restos de la boa fueron trasladados al Museo de
Ciencias Naturales de la Florida en Gainesville provenientes de una
mina de carbón en Colombia.
La titanoboa marca un nuevo récord, pues sobrepasa en tamaño a
una criatura descubierta en Egipto de 40 millones de años de
antigüedad.
La serpiente más grande que vive en la actualidad mide 9,14
metros de largo.