WASHINGTON, 4 de
febrero.— Una mala planificación, una supervisión escasa y la
avaricia minan la labor de las fuerzas estadounidenses en Iraq y
Afganistán, según un informe sombrío presentado ante una nueva
comisión que analiza los casos de fraude y corrupción en los
contratos bélicos, reporta AP.
El inspector general especial para la reconstrucción de Iraq,
Stuart Bowen, dedicó casi 51 000 millones a una amplia variedad de
proyectos en esa nación árabe.
Un estudio de 456 páginas elaborado por la oficina de Bowen,
titulado Lecciones difíciles: la experiencia de la reconstrucción
de Iraq, revisa los problemas de una tarea que en un principio
el gobierno del presidente George W. Bush cifró en 2 400 millones de
dólares.
Hay en curso 154 investigaciones penales sobre presuntos casos de
soborno, conflictos de interés, productos defectuosos, remates
apañados y hurtos derivados de las guerras, expresó en una
declaración escrita Thomas Gimble, subinspector general del
Pentágono.