.— La política solidaria
de Cuba con los pueblos del mundo es un ejemplo indiscutible de
derechos humanos, afirmó hoy aquí el Premio Nobel de la Paz 1980, el
argentino Adolfo Pérez Esquivel.
"Pese al injusto bloqueo de Estados Unidos contra la isla, ese
pueblo envía médicos, técnicos, educadores para contribuir con las
naciones más necesitadas", declaró Esquivel a Prensa Latina a raíz
de que Cuba presentará este jueves en Ginebra el informe nacional al
Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanos.
Reiteró que siendo Cuba un país con pocos recursos y bloqueado,
"no ha dejado de contribuir a la paz y solidaridad con los pueblos".
El dirigente humanista abogó para que el tema de los derechos
humanos sea analizado de forma integral y teniendo en cuenta el
respeto mutuo, "los derechos políticos, económicos, sociales, el
derecho a la vida".
Denunció la presión que ejerce Estados Unidos desde hace cinco
décadas para tratar de manipular y desprestigiar a Cuba, inmersa en
"consolidar sus extraordinarios logros y avances sociales bajo
principios de libre determinación".
Pérez Esquivel recibió en 1980 el Premio Nobel de la Paz por su
lucha a favor de los derechos humanos durante la última dictadura
militar (1976-83) en Argentina, cuando se transformó en un "vocero
del respeto a la voluntad del hombre".
Actualmente preside la prestigiosa Fundación Servicio de Paz y
Justicia (SERPAJ) que tiene por misión bregar por el cumplimiento de
los derechos humanos.