Por vez primera funciona fuera de la Ciudad de La Habana un nuevo
servicio de microcirugía ocular para niños, parte de la ampliación
de la asistencia oftalmológica en Pinar del Río, pionera de la
llamada Operación Milagro.
Con sede en el Hospital Pediátrico Pepe Portilla, la unidad
constituida por especialistas del territorio opera, entre otras,
patologías como la catarata traumática, la congénita, el estrabismo.
También -junto a neurocirujanos- desarrolla avanzados
procedimientos para extirpar tumores.
Directivos del Ministerio de Salud Pública en la provincia
explicaron a publicaciones locales que el inicio en Pinar del Río de
la Operación Milagro fue en 2006, luego de una pesquisa de todos los
habitantes para detectar enfermedades de la vista y definir
soluciones.
Cerca de 23 mil 200 pinareños, muchos de ellos ancianos, sanaron
mediante las terapéuticas quirúrgicas, de entonces a la fecha, en
una experiencia sin precedentes, al facilitar el acceso a novedosos
diagnósticos y tratamientos, de alta efectividad en la evolución de
los pacientes.
Informes refieren la realización en el territorio de una docena
de operaciones oftálmicas, entre las que destacan las de catarata,
el defecto refractivo, retinosis pigmentaria, pterigium y glaucoma.
De apenas 4,6 por ciento es el índice de complicaciones
reportadas, inferior a los registros internacionales, en tanto la
inauguración en enero de 2007 del Centro Oftalmológico en el
Hospital Abel Santamaría Cuadrado, el mayor del área, contribuyó a
perfeccionar esas asistencias.
Tal institución ofrece soluciones integrales a un grupo de
afecciones, ante las cuales los pacientes debían acudir
anteriormente a instalaciones de La Habana, para su seguimiento.