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Un palestino murió y cuatro resultaron heridos hoy a causa de nuevos
ataques aéreos israelíes contra Gaza, horas después de una docena de
incursiones realizadas como parte de la reacción desproporcionada
anunciada por Tel Aviv.
Aviones judíos bombardearon la sureña localidad de Rafah,
básicamente la zona más cercana a la frontera con Egipto, para
inhabilitar túneles subterráneos que se afirma sirven al contrabando
de armas para los grupos islamistas en el enclave.
Uno de los misiles impactó contra un vehículo en el cual viajaban
miembros del Comité de Resistencia Popular, causando la muerte a uno
de sus ocupantes y lesiones a otros cuatro, según relataron
testigos.
Voceros militares israelíes confirmaron también la acción bélica
contra este territorio palestino, donde murieron unas mil 350
personas y otras cinco mil 300 resultaron heridas durante los 22
días de violenta ofensiva desatada el pasado 27 de diciembre.
La aviación hebrea lanzó el domingo en la noche otra andanada de
bombas sobre una docena de objetivos, incluidos una estación de
policía de esta ciudad, capital de la franja, y otros sitios en Khan
Younis y Rafah, en la región meridional.
Si bien no causó víctimas, el ataque de ayer generó temor entre
civiles y alejó la esperanza de que se concrete un cese del fuego
firme y permanente, en base a las negociaciones que tienen lugar en
El Cairo, Egipto, y que hasta ahora han arrojado pocos frutos.
Las Brigadas Mártires de Al-Aqsa, ala armada de Al-Fatah, grupo
que lidera el presidente palestino, Mahmoud Abbas, reivindicaron
varios de los cohetes lanzados el domingo contra el sur de Israel,
como reacción al mantenimiento del bloqueo y el cierre de las
fronteras.
El primer ministro hebreo, Ehud Olmert, así como su canciller,
Tzipi Livni, y su titular de Defensa, Ehud Barak, amenazaron con una
respuesta desproporcionada y severa contra este territorio
controlado por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas).
Por otro lado, tropas israelíes abatieron este lunes a un
palestino en la aldea de Beit Yatir, en la ocupada Ribera
Occidental, cuando trató de ingresar a la citada localidad con su
carro, pero los agresores dijeron que pretendía herir a soldados.
La agitación política que vive Israel previo a las elecciones del
10 de febrero llevó a Livni y Barak, aspirantes al cargo de primer
ministro, y a figuras opositoras a avalar duras acciones militares,
incluida la destrucción aquí de 100 casas por cada cohete disparado.