.— La República Popular
Democrática de Corea (RPDC) reiteró hoy los principios para un
desarme, al declarar que nunca renunciará al arma atómica mientras
no cese la política hostil y la amenaza nuclear contra el norte de
la península.
Estos principios fueron expuestos el pasado 13 de enero por la
Cancillería norcoreana y subrayados hoy por un portavoz del Estado
Mayor General del Ejército Popular de Corea (EPC), en entrevista con
la agencia KCNA.
La fuente criticó la posición de censura adoptada por el gobierno
de Seúl, bajo la presidencia de Lee Myung-bak, contra la postura
planteada por la RPDC respecto al tema nuclear en la zona.
Esto demuestra la siniestra intención antinacional de la banda
del traidor Lee, que se suma a ciegas a la política hostil y a la
campaña de amenaza nuclear de su amo norteamericano, expresó el
portavoz.
Desde sus orígenes, el problema nuclear surgió y se amplió al
seguir Corea del Sur la política nuclear de Estados Unidos,
consistente en no negar ni reconocer la presencia de armas atómicas
en la península, argumentó.
Mediante esa política introdujeron en secreto numerosas bombas
nucleares en el sur de Corea y desplegaron o fijaron hasta los
medios ofensivos para usarlas, agregó el funcionario.
Las autoridades surcoreanas no deben olvidar que la
desnuclearización del norte no será realizada antes de la
desnuclearización del sur, dijo.
Además, la consecuente verificación nuclear tendrá que realizarse
sobre toda la extensión de la península, reza otro de los principios
de Corea Democrática.
La única vía para cancelar las armas nucleares está en el desarme
nuclear simultáneo por las partes interesadas que tienen armamentos
de este tipo, apuntó.
El portavoz destacó que mientras prosigan los alborotos y las
campañas contra la RPDC por parte de Lee Myung-bak, las armas
nucleares del norte para defender al país seguirán cumpliendo hasta
el final su misión.