Israel bombardeó al menos una docena de objetivos en Gaza, incluida
una antigua estación policial, horas después de que amenazó con
lanzar una respuesta desproporcionada y severa contra Hamas,
confirmaron hoy residentes de la franja.
Testigos en la ciudad de Gaza y en las sureñas localidades de
Khan Younis y Rafah, ésta última fronteriza con Egipto, dijeron
haber escuchado fuertes explosiones el domingo en la noche como
resultado de varias incursiones de los aviones hebreos.
La fuerza aérea atacó en la localidad norteña de Muqhraqa un
edificio que se cree era utilizado para la seguridad por el
Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), que controla la franja,
mientras en la sureña Rafah bombardeó túneles subterráneos.
Según las fuentes, esas acciones armadas ocurrieron muy cerca de
los límites con el territorio egipcio, desde donde Tel Aviv cree que
ingresan armas de contrabando a través de pasadizos clandestinos
para favorecer a los grupos islamistas palestinos.
Hasta el momento, los bombardeos no produjeron víctimas en Gaza,
aunque la población se prepara para una nueva oleada de ataques por
parte de los judíos, dada la fragilidad del cese del fuego
unilateral decretado el 18 de enero tras 22 días de devastadora
agresión.
La ofensiva militar denominada Plomo Fundido, que Israel lanzó el
27 de diciembre pasado, dejó más de mil 330 muertos y alrededor de
cinco mil 300 heridos en la franja, frente a 13 bajas fatales y más
de 330 lesionados israelíes, según datos de fuentes oficiales.
La dirigencia de Hamas, que también declaró un alto el fuego
unilateral, considera vigente la agresión a la franja mientras el
gobierno judío mantenga el bloqueo y el cierre de todos los cruces
fronterizos, sus principales demandas para firmar una tregua
duradera.
El domingo, por lo menos 14 cohetes y morteros disparados desde
Gaza impactaron en el sur de Israel, con saldo de al menos dos
soldados y un civil hebreos heridos, de acuerdo con socorristas.
Las Brigadas Mártires de Aqsa, brazo armado del movimiento Al-Fatah,
que lidera el presidente palestino, Mahmoud Abbas, reivindicaron
varios de los ataques, pero Israel atribuye a Hamas la
responsabilidad de velar por la tregua.
A raíz de esas acciones, las máximas autoridades israelíes
abogaron por una respuesta desproporcionada contra el enclave,
amenaza que también avaló la oposición, inmersa junto con algunos
ministros del gabinete en la campaña para las elecciones del 10 de
febrero.
Por lo menos, cinco incursiones fueron contra los túneles
ubicados en el llamado Corredor Philadelphi, en la frontera sur, y
otros contra inmuebles desalojados en el centro y norte de este
territorio.